sábado, 8 de diciembre de 2018

Arde Madrid (crítica)



Arde Madrid es una serie dirigida por Paco León en la que vuelve a demostrar tu innegable talento. Filmada en blanco y negro, salvo los títulos de crédito con inspiración de Tarantino, nos cuenta las vicisitudes de una pareja mientras trabaja en la casa en España de Ava Gardner. El retrato que se hace de esta época nos parece acertado al estar preñado de otras referencias que terminan por formar el rompecabezas.

A nivel interpretativo tenemos que destacar la inconmensurable labor de Inma Cuesta así como la Ana Castillo y Debi Mazar. La historia está muy bien trenzada y los capítulos no llegan a los 30 minutos salvo dos de ellos que llegan a los 33. Es una comedia aunque con tintes de tragedia. En ella se mezclan el mejor Berlanga y el naturalismo de Bardem entre otros directores. En definitiva, es una serie de visionado obligatorio para los que echan de menos el cine de hace 50 años y una forma de crear que parecía perdida, pero que León se ha encargado de recuperar. En el fondo, no deja de ser una triste comparación entre los españoles que vivíamos bajo el yugo de Franco y los extranjeros que consideraron este país como un paraíso en el que poder hacer lo que les apetecía. Creo que no habrá segunda temporada, pero ojalá sea posible darle una vuelta de tuerca a estos personajes.

martes, 30 de octubre de 2018

Haruki Murakami - La muerte del comendador (reseña)



En esta primera parte de la obra se nos comenta la historia de un pintor que, por motivos que no vamos a desvelar, termina viviendo de alquiler en la casa del artista Tomohiko Amada. El pintor, especialista en retratos, recibe la visita de un misterioso vecino que le hace dos encargos muy especiales... y hasta aquí te contamos. 

Una vez más, Murakami ha vuelto a comenzar una historia de forma plana y urbana para ir dándole vueltas a la tuerca de la narración. Progresivamente nos va metiendo en su peculiar forma de usar elementos entre la mentira y la verdad, entre la ficción y la realidad, entre lo irreal y lo terrenal. Su prosa sigue siendo brillante aunque parece haberse ido dejando por el camino una larga serie de virtudes que, ya en su madurez, no necesita para enamorarte y dejarte con ganas de mucho más. Recomendable.

jueves, 11 de octubre de 2018

Torcuato Luca de Tena - Los renglones torcidos de Dios (reseña)



Esta novela fue un best seller en el último cuarto del pasado siglo y en la actualidad, gracias a la progresía dominante, parece ser casi un vestigio de la etapa franquista. Nada más lejos de la realidad. Su autor aplica la certeza periodística a la estructura de una gran novela de las que ya no se hacen. Hoy en día todo parece estar más en la forma que en el fondo y no es difícil aburrirse de un texto a las 10 páginas.

Es más, estamos importando novela negra escandinava que aburre a las ovejas cuando tenemos a grandes autores en nuestro país. Este es el caso que nos ocupa. La historia de Alicia se desarrolla durante toda la obra y se resuelve en las últimas páginas. Es un personaje tremendo al que acompañan unos satélites que completan, a la perfección, su protagonismo. Novela de las de antes para estos tiempos de hastío literario.

jueves, 20 de septiembre de 2018

Eduardo Mendoza - El rey recibe (crítica)



La nueva novela de Eduardo Mendoza, uno de mis autores favoritos, me provocó un gran interés al comprobar, en varias entrevistas, que el autor había optado casi por novelar su biografía en una trilogía de la que ya tiene preparada la segunda entrega. Es más que probable que esta circunstancia sea, precisamente, la que provoca cierta desazón en el lector habitual de este autor.

En primer lugar, porque, como él mismo ha indicado en multitud de ocasiones, Mendoza es un tipo normal que ha ido viviendo su vida como todos: aceptando los acontecimientos históricos que suceden con más resignación que participación. Lo malo, que también lo hay, es que para darle cierto toque novelesco a las aventuras de Rufo Rey tanto al frente de una revista de tres al cuarto como en Nueva York, mete la historia del príncipe de Livonia que, la verdad, es demasiado inverosímil y llega a ocupar casi un cuarto de la obra. 


Hubiéramos preferido que se nos contase la historia de Rey de manera más directa y sin atajos. Aun así, se sigue creando esa sensación de que el autor es heredero directo de Galdós y de Baroja en lo que respecta a la suavidad de su prosa y a su maestría de cara a tejer una historia que empieza en los sesenta y termina con la muerte de Carrero Blanco. El segundo volumen promete y mucho. Lectura obligada por no decir que es un libro de historia novelado de recomendable lectura.

domingo, 26 de agosto de 2018

Fernando Pessoa - La educación del estoico (comentario)



Pessoa, convertido en el Barón de Teive, redacta una serie de notas sin demasiado sentido que termina metiendo en un baúl y que nunca editó. Este material fue descubierto tras su muerte y puesto más o menos en orden por Roser Vilagrassa Sentí en un trabajo de arqueología literaria digno de encomio. De hecho, podría decirse que la historia de este aristócrata que quiere suicidarse porque le han cortado una pierna, es de las más lúcidas del autor.

Su prosa alcanza niveles de altísima calidad que ayudan a colocar a Pessoa donde se merece: entre los mejores autores europeos de la historia. Si además, se le añade su peculiar visión de la vida y una serie de consejos prácticos para afrontar tu existencia de otra forma, el resultado es un libro de cabecera para los que quieran entender de qué va esto de vivir.

martes, 21 de agosto de 2018

Ken Appledorn - De Detroit a Triana (reseña)



El autor del libro que comentamos es la pareja sentimental de Jorge Cadaval, conocido humorista. Lo que puede parecer en principio un libro donut, que lo es, se convierte más que en una biografía verosímil casi en una novela en la que se narra la historia de un estadounidense que despierta del todo durante su beca de estudios en España. 

Es en Sevilla donde Ken decide dejar atrás sus miedos y sus prejuicios para vivir una vida distinta. El final ya lo conoces, pero sí hay que decir a favor de esta lectura de verano que está muy bien escrito y que merece la pena para descubrir cómo nos comportamos desde otro punto de vista. Además, también explica las dudas de un homosexual a la hora de salir del armario y tiene final feliz. Poco más se le puede pedir.

domingo, 8 de julio de 2018

El día de mañana (reseña de la novela y crítica de la serie)



Quiso la suerte que estuviera leyendo la novela de Martínez Pisón al mismo tiempo que se estrenó la serie homónima. La obra literaria me ha parecido tan original, en su formato, como repetitiva en la temática preferida del autor: el franquismo. A su favor, que apueste por construir un texto con las respuestas a una presunta entrevista que nos ayuda a irnos haciendo una composición mental de quién es Justo, el eje sobre el que gira la acción.

Este personaje no deja de ser un fiel reflejo de los que emigraron a Barcelona a buscarse la vida allá por la década de los 60 del pasado siglo. De buscavidas a negociante, de ahí a experimentar con el teórico libertinaje de la dictadura y a ser chivato de la social solo hay un paso. Luego, la propia vida se encargó de convertirle en todas las personas que hemos sido los españoles: socialista, comunista, de derechas, con casa propia y demás reencarnaciones que, para variar, terminan mal confirmando la eterna maldad de la policía del extinto dictador. El uso de recursos estilísticos bastante acertados y cierta dosis de elementos sórdidos son fundamentales para meterse de lleno en el texto. 

La serie, sin embargo, altera el formato, endulza algún que otro acontecimiento y apuesta por convertirse en una película, en 6 capítulos, de la Guerra Civil. A destacar un Oriol Pla para la historia, una acertada Aura Garrido y un magistral Karra Elejalde. Echo de menos más violencia y cierto apego al texto original, factores estos que habrían convertido esta serie en una incluso mejor. De hecho, puede ser una de las mejores series de este 2018.