Casilda Sánchez Varela, hija de Paco de Lucía, se divorció y para comenzar su nueva vida se fue de viaje a Bali. Seis años después regresa a la antigua Ceilán para reordenar sus pensamientos y redactar esta interesante obra.
La periodista podría haber cometido el error de redactar un diario sentimental, una crónica de los hechos que vivió, o una novela con el despecho como eje narrativo, pero su experiencia le ha servido para no hacer nada de lo anterior. La autora prefiere centrarse en los aspectos más duros de un divorcio (la soledad, la crianza de los hijos, la muerte de los familiares), pero desde un punto de vista totalmente sincero. No hay edulcorantes, colorantes y tampoco romanticismo, solo una herida que se va cerrando progresivamente y con la que se aprende a vivir.
La estancia de Casilda en el hotel le ayuda para ir añadiendo algunos personajes a su historia que, como todos, se enfrentan a la vida como pueden. No tenemos las instrucciones del día a día y nuestra ignorancia, o valentía, nos hace meternos de lleno en situaciones con dispares resultados.
Lo más importante del presente ensayo es que se mantiene el equilibrio entre el texto filosófico, el literario y el de autoayuda. Y no es que Sánchez Varela adopte el papel de consejera, más bien prefiere contarte cómo le ha ido, qué hizo para salir del bache y cuáles son los recursos que puedes utilizar para que una separación no se convierta en un trauma. Lectura muy recomendable para dejar las prisas a un lado y para enriquecer tu visión de la vida con un punto de vista diferente.
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