Knausgard se ha convertido, por derecho propio, en uno de los escritores escandinavos más interesantes para el resto de Europa. Su obra Mi lucha se va publicando en nuestro país a razón de una novela al año. La primera, La muerte del padre, nos enamoró. El que fuera hijo ahora es padre enamorado y vuelve a tejer una historia que no es otra cosa que la transcripción de su vida.
