La edición de este primer diario biográfico de Paul Auster nos ha servido para volver a encontrarnos con el mágico escritor. El neoyorquino abandona totalmente sus habituales juegos de palabras y la influencia del azar en sus personajes para contarnos su propia vida de una forma nada convencional y con un estilo diametralmente opuesto al de sus novelas.
