Safier siempre ha sido uno de esos escritores que a pesar de vender miles de ejemplares de sus novelas no te hace producir más bilis con sus textos. De acuerdo que están muy lejos de ser llamados literatura pero su función de entretener, de engancharte a la historia y su forma de escribir se cumplen con creces por lo que poco más hay que añadir. Tras el karma y Jesucristo llega el mismísimo Shakespeare para contarnos una nueva historia.
